
Pie de Maidana otra vez, sosteniendo el felpudo que mamá Bettini diseñó para que no se enfríen los pies al bajar de la camuchi.
En algún lugar en mi infancia, había un felpudo así para bajar de la cama. Tengo recuerdos de pararme con los dos pies sobre el felpudo e ir avanzando, como si fueran patines.
Es un felpudo nostálgico!